Persecución

Me levante y seguí corriendo, no podía perder tiempo ya que sabía que si me demoraba un poco me atraparían y no alcanzaría a decir ayuda antes de que destrozaran mi cabeza, aún faltaban al menos dos horas antes de que el sol saliera y si bien no los detendría del todo, al menos los debilitaría y los demoraría bastante como para poder huir unos cuantos kilómetros, así es que me levanté y seguí corriendo, no tenía tiempo como para mantenerme tirado en el piso, sabia que no podía sentir el dolor o detenerme a lavar la sangre de mi rostro.

Estaban cada vez mas cerca, aún no podía verlos pero si podía sentir su olor, oír sus gemidos y su fuerte respiración y escuchar sus pisadas, cada vez estaban mas cerca, eran mucho mas rápidos de lo que pensaba y mas astutos de lo que parecían, sabia que si me mantenía en el suelo maldiciendo mi mala suerte, ellos no vendrían a mi de improviso, si no que unos pocos se mantendrían escondidos al asecho mientras los otros caminarían lentamente por mi lado, no dejándose ver, ocultándose tras los árboles, sin emitir ningún sonido hasta rodearme por completo, y yo seguiría mirando hacia atrás, atento y esperando el momento en que me atacaran, sin saber que ya no tendría opción alguna, se escucharía un aullido que vendría de todas partes, miles de gemidos y saldrían corriendo abalanzándose sobre mi de todas partes, ya no tendría escapatoria, aunque tratara de luchar ellos sujetarían mis manos y destrozarían mi cabeza… , por eso no podía quedarme en el suelo, así es que me levanté y corrí.

Mis piernas ya no las sentía seguían corriendo por iniciativa propia, como si ellas también temieran a lo que teníamos tras nuestro, el sudor cubría mi cuerpo y expelía un desagradable olor que se mezclaba con el de mi sangre, era un olor a terror, desolación y desamparo, se que les encantaba, les gustaba, les daba más energías para seguir tras de mi cazándome y les daba la pista para encontrar mi rastro, pero no podía detenerme, ni siquiera a limpiarme, de hacerlo me alcanzarían, mi garganta estaba seca, ni siquiera tenía saliva en la boca, seguía corriendo, utilizando todas las fuerzas que quedaban en mi cuerpo, pero no era suficiente sabia que cada vez se acercaban mas y que tarde o temprana me atraparían a menos que pasara algo inesperado un milagro tal vez…

El sol estaba saliendo y por fin tuve algo de esperanzas, no sabia si me salvaría, pero sabia que al menos el sol me ayudaría en algo, cada vez estaba mas claro, y por un momento pareció que sus aullidos y gemidos se escuchaban cada vez mas lejanos, pero al instante siguiente volvían a acercarse, así continuaron por un rato, lejos y cerca, cerca y lejos, esta situación era aún mas desesperante que sentirlos tras de mi todo el tiempo, por que cada ves que se alejaban volvían mas cerca, empecé a pensar que de un momento a otro sentiría sus manos aferrando mis hombros y luego caería y todo el esfuerzo sería en vano, aún así seguí corriendo.

Sin notarlo el sol ya había salido, y los gemidos y aullidos solo estaban en mi imaginación, ya no tenía tanto miedo y comencé a caminar, sabía que se habían quedado atrás, comencé a sentir hambre y sed, todo mi cuerpo se estaba relajando, el terror que sentía hace un momento se estaba yendo totalmente al igual que las sombras bajo la luz del sol, ya no tenía miedo.

Me acerqué a un arrollo a beber agua, comí fruta silvestre, mucha fruta hasta que mis dedos quedaron totalmente teñidos de rojo con su jugo y mi cuerpo quedo totalmente satisfecho, pensé en descansar, y ¿por que no?, ya estaban demasiado lejos de mi, me apoye en un árbol y cerré mis ojos, no iba a dormir, solo descansar, solo un momento y luego seguiría corriendo, no me dormiría…

Me despertó una corriente de aire frío, y al abrir los ojos la primera visión que tuve me aterró, no podía creerlo, no había dormido, solo había cerrado los ojos un momento para descansar, seguiría corriendo, ¿que había pasado? , ¿por que estaba oscuro nuevamente?, ¿por qué el sol se había vuelto a esconder?, ¿por qué estaba boca abajo si me había apoyado en un árbol?, ¿por qué aún estaba ensangrentado si me había lavado en el arrollo…?

Lo comprendí todo, no había dormido todo el día porque nunca había amanecido, después de caer, solo seguí corriendo en mi mente, mi cuerpo ya no tenía fuerzas… para ponerse de pie…, solo me dormí unos minutos y soñé todo, mi mente siguió huyendo mientras yo me quedé acá, tirado en medio de la nada…

Ya no puedo oírlos, no es que se hayan quedado atrás o se hayan marchado, me tienen rodeado, ahora si que estoy perdido, no tengo escapatoria, miro hacia el cielo pero aún falta al menos una hora para que el sol aparezca, no se porque no me atacaron mientras estuve inconsciente, serán tan crueles que esperaron que despertara para que viera sus caras y sintiera todo el terror de la muerte?.

Ha pasado media hora aproximadamente y el sol ya asoma sus primeros rayos tras las montañas, solo se han acercado unos metros, aún no los puedo ver, no se porque han esperado tanto, sobretodo porque el sol esta a punto de salir, juegan conmigo, quieren torturarme lo mas que puedan, por fin veo sus ojos, el sol esta muy cerca, talvez me perdonaron la vida o me atacaran cuando salga el sol con sus últimas fuerzas, para que así pueda ver sus caras con sus mas mínimos detalles, esta espera me aterroriza aún mas, el sol está aquí, pero aún no se han ido, si ellos no vienen yo iré a ellos, me cansé de esperar, me pongo de pie y sonrió, mis ojos se encuentran con los de ellos y se mantienen así por un rato…

Ambos estamos asustados, el sol alumbra en lo alto…

Fin.

Dago

Post a Comment


 
foro de historiaNews InformaticarefranesNfermos.commudanzas
Foros-LatinosJuegos flashGuia de NegociosazafatasMujer joven
Juegos Xbox 360Juegos gratisapartamentosportal pvcDirectorio foros
Juegos OnlineanunciosSudoku OnlineVirtualGames.esTusCaratulasCD
ForosVideos de HumorJota de JuegosJuegos GratisAduana
DirectorioIBCanciones GratisHumor gratisjugueteriasgruas torre