May 17th, 2008 by | Posted in Relatos | No Comments »
- ¡Eres fuerte maldito judío! ¡Quién es el que manda ahora bastardo!- decía un oficial alemán con una voz muy fuerte a la vez que a un pobre hombre lo pateaban en el suelo otros uniformados de menor rango.
- ¡Toma maldito judío! ¿Dónde esta tu dios ahora, miserable?- Decía otro. Mientras todos reían a carcajadas y seguían golpeando a su víctima sin ningún atisbo de misericordia.
- ¡Basta! ¡Traiganlo para aca!- ordena el oficial. Una vez el hombre a su lado le dice-. Arrodillate animal o te mato- el hombre imploraba misericordia, se arrastraba a los pies del oficial, pero esto parecía agrandar más el ego y la crueldad de aquellos hombres.
- ¡Perdóneme señor! Sea lo que yo o mi familia o mis antepasados le hayamos hecho, le pido perdón por favor, pero no me mate. No me separe de mis hijos, no me separe de mi familia, nunca he dañado a nadie- hablaba llorando desconsoladamente y tratando de agarrarse a los pies del soldado. Esto enfureció al oficial que tomándolo del pelo le dijo.
-Escucha basura de mierda. ¡Tú o tu familia y tus mierdas de antepasados no me han hecho nada! Esto solo lo hago por diversión, me gusta asesinar a estúpidos cobardes como tú. Así que no sacas nada con llorar y deberías comportarte como un hombre para que se diga que en tus últimos minutos de vida fuiste un ser humano- y lo soltó del pelo y le hundió la cara en la tierra.
Los dichos del general fueron motivo de risas para todos los soldados que celebraban a su jefe como se celebra al mejor de los cómicos en un festival. Luego el oficial procedió a desenfundar su arma y comenzó a decirle al sujeto.
- ¡Levántate judío! ¡Se un hombre alguna vez en tu vida maldita rata! Ponte de rodillas y mírame a los ojos.
El hombre levantó su hinchado y sangrante rostro del suelo, lo tenía muy deformado por la terrible golpiza, y haciendo un esfuerzo sobrehumano se pone de rodillas. Aun lloraba pero trataba de controlar su llanto que más sonaba como una respiración fuerte y entrecortada.
-¡Mírame maldito judío- dijo el oficial. El hombre logra enderezar su tronco y mirando a la cara al oficial le dice
-Algún día mi pueblo se cobrará venganza de tí y serás quemado en el infierno junto con todos los pecadores maldito nazi- todos los alemanes se quedaron callados mirando al oficial que no hacía nada, hasta que dijo.
-Vieron camaradas, que hasta un maldito judío puede comportarse como un hombre alguna vez en su vida- todos volvieron a reir -quizás te perdone judío- de pronto se escucha un estruendo y el hombre cae al suelo con un orificio en su cabeza por el cual comenzó a brotar abundante sangre. Todos los soldados reían y observaban al oficial que al parecer estaba más enojado aun.
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