Lobo
Lorenzo era un chico con una personalidad temperamental, pero él trataba por todos los medios de controlar su ira, ya que él a veces tiene mal carácter, sobretodo que se cuidara después de las 12:00 de la noche. Él nació en un lugar en las montañas. Sus superiores le dijeron a él que viniera al pueblo para que sobreviviera por su cuenta y que controlara su transformación…y que se cuidara de una fuerza maligna de lobos, quienes no sólo buscaban y mataban a personas normales, sino que también mataban a lobos que estaban fuera de esa fuerza, para aumentar sus grandes poderes, y él era uno de ellos. Lorenzo tiene 23 años, y después de muchos años, él ya tenía su vida hecha en un pueblo, a 80 kilómetros de las montañas. Estaba trabajando en ganadería en un pueblo de no más de 1000 habitantes. Conoció a una muchacha en la cual se enamoró ahí mismo en ese pueblo, en la cual él todavía no conocía a los padres de Brenda, su novia-“sabes, tengo un poco de temor en como me van a recibir tus padres, mi amor”- “ah, descuida, ellos son muy simpáticos”. Luego del arduo trabajo que tenía Lorenzo, fue con su novia a casa de sus suegros… Estaban a pocos pasos de llegar y aparece un enorme oso mirándolos fijamente- “no te preocupes por él, siempre asusta, mi papá lo crió de pequeño, y te puedo decir que es bien doméstico” decía esta atractiva muchacha ante la mirada asustada de Lorenzo, el animal dio media vuelta y se retira del lugar. Seguían rumbo a la casa cuando Brenda dice-“sabes, cuando lleguemos mi familia prepararán un gran almuerzo por tu llegada, le conté todo sobre ti”- Lorenzo se sonreía por cada palabra que decía su novia- “ah y también invitamos a Manuelito, él es un chico muy tierno que te va gustar mucho”. Al tocar la puerta les abrió la madre con su sonrisa a flor de labios-“así que éste es tu famoso Lorenzo”- decía la Sra Paez y le dio un beso en la mejilla a Lorenzo. Luego de conversar y conversar sobre distintos hechos que le han ocurrido a éstas familias, el Sr Páez empezó a contar historias acerca de los lobos que aparecen de noche en el pueblo, ante las discusiones de la Sra Páez para que no cuente de esas cosas porque estaba Manuel, el padre se calló y empezó a hablar de otras cosas. Manuel sufría de epilepsia, y sólo se le presentaba en un alto grado cuando empieza a escuchar historias tan terroríficas como esas. Lorenzo al poco tiempo empezó a adentrarse en la familia, incluso trabajando con su suegro en la ganadería. Ésta familia tenían unos vecinos, quienes eran petulantes y siempre piropeaban a Brenda. Estos tipos venían a conocer al chico quién tanto hablaba Brenda, eran cinco-“ajá, así que éste es el famoso Lorenzo, uy que pena ahora Brenda no tendrá que compartir sus hombres, me parece que se enamoró, jejejej…”- decía Joaquín ante la mirada de Lorenzo a Brenda sin entender nada –“no le hagas caso, mi amor, lo dicen para fastidiar”- decía ella, mirando furiosamente a Joaquín. –“me parece que nos estamos conociendo” decía Lorenzo- José, el hermano de él sólo asentaba con la cabeza. Llegó la noche, cuando Lorenzo, Brenda, María, Manuel y sus padres sintieron que unas personas gritaban –“¿pero como?, esas personas no deberían estar afuera a estas horas de la noche, ellos saben de las presencias de los lobos” decía el padre.
Pero Lorenzo sentía que eran sus superiores, quienes tenían que comunicarse con él, y decidió salir-“pero mi amor, no salgas por favor, ¿qué te pasa?”- “descuida, yo he estado siempre en medio de los peligros, y saldré ileso en ésta”- decía con seguridad Lorenzo y sale. Este ve a lo lejos unos lobos que de a poco volvían a la normalidad caminando hacia él, llegando a ser personas comunes y corrientes al ver que Lorenzo salía de esa casa-“que bueno que te encuentro hijo mío, nosotros venimos a contarte algo”- “¿y qué será?”- “¿te acuerdas de esa fuerza maligna que te dijimos que habita éstos bosques?”- “sí, si me acuerdo ¿por qué?”- “descubrimos que hay un líder en ellos, quienes los guía a sus matanzas, es como un príncipe, éste es muy difícil de encontrar, puede estar en cualquier parte, incluso dentro de esa casa”. Al escuchar esto Lorenzo sabía que no había nadie extraño en esa familia. Luego entre conversación y conversación, Lorenzo aprovechó de preguntarles como eran sus vidas anteriormente, y el padre le respondió suspirando-“ah hijo mío, nuestras vidas antes era puro amor, nuestros corazones palpitaban con fuerzas locamente por esto, hasta que un día pasó lo que tenía que pasar…quedé inconsciente y cuando desperté descubrí que yo mismo había matado a mis amigos más queridos, incluso a mi esposa e hijos” recuerda el ahora padre superior con mucha tristeza. Lorenzo y los demás vieron que en la casa salía Brenda y su padre, ellos no vieron a nadie ya que Lorenzo se escondió en el bosque para que no los descubrieran, éstos siguieron hablando. La madre superiora noto en los ojos de Lorenzo llenos de amor y le dijo-“hijo mio, cuídate mucho, acuerdate de lo que te dijimos trata de no enfadarte demasiado”. Lorenzo seguía escuchando lo mismo pero sentía que era una persona normal, había conocido a la persona que le robó el corazón-“mi amada Brenda”, decía en cada momento Lorenzo cada vez que pensaba en ella y ese momento no fue la excepción, los superiores lo escuchaban con ternura… Se despidieron diciendo que cualquier cosa que pasara que él volviera a las montañas, pero éste decía que nunca volvería, que no lo esperaran. Cuando Lorenzo se despidió y se dio media vuelta, estaba el oso Alberto, quién había salido entre unos arbustos, mirándolo fijo pero con una mirada diferente, no era el mismo oso tierno que había conocido los primeros días, él rápidamente se alejo del lugar y entró a la casa excusándose con su novia… Pasaron los días, una noche temprano Lorenzo y Brenda paseaban de la mano por los alrededores, Lorenzo le dijo-“Brenda, tu sabes que llevamos mucho tiempo juntos, nos amamos demasiado y tu sabes…me gustaría que hiciéramos el amor”. Brenda le dijo-“a mi también me gustaría mucho, pero adonde vivimos es muy difícil, somos una familia grande y tu sabes no tenemos mucha intimidad, y en tu casa tampoco podemos, porque tienes a tus amigos viviendo allí”-“pero aquí adonde estamos, nadie se dará cuenta…” después de mirarlo largo rato le dijo– “yo siempre he confiado en ti…” decía la atractiva muchacha y lo mira para que haga lo suyo. Empezaron a besarse y acariciarse, él le tocaba los pechos muy abultados de Brenda, y ella igualmente lo acariciaba sorprendiéndose un poco por el gran tamaño de las partes intimas de Lorenzo, “hazlo con cuidado, hace tiempo que no hago esto” decía Brenda excitada. “yo también hace tiempo que no hago esto, y lo haré como tu dices”.Poco a poco empezaron a desnudarse e hicieron el amor lentamente. Lorenzo la besaba por todo su cuerpo, sus labios, cuello, pechos, ombligo…hasta llegar a sus pies. Lo mismo hacía Brenda-“te amo tanto mi amor, no puedo describir con palabras lo mucho que te amo” decía Lorenzo y lanza un grito riéndose. Luego de estar largo rato haciéndolo, se quedan dormidos en ese lugar alejado de sus casas…
Brenda despierta a las 7:00 de la mañana preocupada por no ver a su amado al lado de ella. Cuando se levanta un poco, ve a Lorenzo desnudo corriendo hacia ella-“pero Lorenzo ¿qué te pasó?”- “ no sé, desperté cerca del río, no sé que me pasó, vamonos inmediatamente de aquí”. Así lo hicieron, se vistieron rápidamente y caminaron rumbo a sus casas. Cuando llegaron vieron al padre de Brenda sentado con tristeza-“no puede ser, mi ganado, esos malditos lobos”. Las crianzas del padre de Brenda estaban todos muertos tirados con sangre en el suelo, unos pocos les faltaba partes de su cuerpo. Lorenzo se sorprendía también al saber que había salvado con vida al tratar de rescatar algunos de sus animales, y la razón es que había otro lobo que estaba peleando con el que había matado a sus crías, y el padre de Brenda llamado Norberto, había aprovechado a salvar los demás animales. En ese momento venía Manuel con el oso Alberto, Manuel al descubrir que se habían muerto sus animales, gritó desesperadamente y se tocó el corazón-“manuelito, Manuelito, por favor no te exaltes”. Pero Manuel no escuchaba a don Norberto, se tira al suelo quejándose con un fuerte dolor en su interior, y Manuel en el suelo empezaba a moverse como si se hubiera electrocutado, a moverse por todos lados. Ante el ataque de epilepsia que le había dado Manuel, el oso Alberto nuevamente mira a Lorenzo fijamente, y comienza a gritar y se pone de pie, llegando hasta medir más de dos metros, y le da un fuerte golpe dándole un rasguño en su cara. Lorenzo por el impacto del golpe, se eleva un poco y cae al suelo con un mucho dolor. Brenda no sabía que hacer, si ayudar a Manuel y su epilepsia, o Lorenzo y el ataque del oso Alberto. Pero éste empieza a correr, haciéndole señas que no se preocupara de él y siguió corriendo pensando-“que la rabia no me domine, que no me domine…”. Cuando corría Lorenzo vio a lo lejos que varios ojos luminosos lo miraban vigilantemente. Lorenzo supo lo que era –“no puede ser, son esos lobos”, pero ésta fuerza maligna de lobos no hacía nada más que vigilar lo que estaba pasando, estaba esperando por si éste chico se transformaba para así estos pudieran atacar- “tengo que encontrar al jefe, solamente al jefe para acabar con todo esto” decía Lorenzo mientras corría. De pronto se encontró con un camino sin salida, no podía pasar delante por los lobos ni retroceder porque un oso enfurecido lo seguía, el único camino que le quedaba era tirarse por la quebrada, y así lo hizo se tiro hacia allí amortiguando la caída con unos matorrales. Lorenzo rodaba y rodaba hasta caer cerca del lago, golpeándose fuertemente su cuerpo… El muchacho de a poco despertaba y mira hacia los costados, ve árboles sin nadie extraño alrededor, no podía mirar bien hacia delante porque los arbustos le tapaban la vista. Entonces se ponía de pie lentamente, cuando un animal se ponía de pie al mismo tiempo…era el oso Alberto quién lo había seguido y también se había tirado a la quebrada siguiéndolo, y comienza a gritar y lo golpea, estaba muy enfurecido en la cuál el muchacho no podía explicarse porque lo atacaba a él, el oso estaba muy confundido. Lorenzo poco a poco le consumía su ira, cerraba sus ojos y pensaba en una luna llena, ya que estaba de día aún. El oso seguía golpeándolo, el robusto chico trataba de esquivar los golpes y seguía corriendo, y nuevamente se encuentra con un camino sin salida, mira a su izquierda y venían dos lobos endemoniados acercándose y comienzan a vigilar, mira al cielo y ve que el sol comenzaba a esconderse en medio de las nubes - “mira oso maldito, tú te lo buscaste, ahora verás las consecuencias…” decía con mucha rabia Lorenzo…
Brenda y su padre no podían calmar a Manuel de su epilepsia, la muchacha ve que se acercaba su hermana en su vehículo con su novio, a quién lo iba a presentar a su familia-“no, no puede ser justo en éste momento” decía María, la hermana de Brenda. El padre de Brenda agarró a Manuel, lo metió al auto y se lo llevó a un hospital cerca del pueblo. En ese momento venía Lorenzo acercándose con sus ropas todas arañadas, Brenda se percató y corrió hacia él y lo abrazó_”pero mi amor, Alberto te hizo mucho daño”- “no, alcance a escapar, justo aparecieron esos lobos y comenzaron a luchar con él” cuando decía esto Lorenzo, alza su vista para conocer al nuevo novio de María, y se queda estático mirándolo, lo encontraba muy extraño, pareciera si lo conociera desde hace mucho tiempo… Una noche María había invitado a su novio para ver una película en casa, estaban los tres viendo la tv, Brenda, María y Pedro, Lorenzo no estaba con ellos estaba en el patio de la casa, haciendo ejercicios, levantando pesas y todo lo demás, y solamente miraba desde la ventana hacia dentro, observando la actitud de Pedro.-“no cabe duda que éste podría llegar a ser el príncipe de esos condenados lobos” decía entre sí Lorenzo y seguía ejercitando. De pronto Lorenzo entra a la casa y dice-“hey tú Pedro, ven que quiero hablar contigo”, ante ésta actitud Pedro se asombra un poco y fue hasta el patio. Estaban los dos sentados hablando cuando Lorenzo le dice a Pedro-“quiero ir ahora al grano contigo…¿eres tú cierto?” – “eres tú, ¿qué?” – “no te hagas el desentendido, tu eres el príncipe” – “mira, Lorenzo, yo me enamoré perdidamente de María, y no quiero discutir contigo, quiero vivir en paz” – “así claro, y porque entonces esos malditos lobos están detrás de ti observándonos”…ante esto, cuatro lobos malignos al ver que los descubrieron, salieron de su escondite y corrían en dirección hacia ellos, justo en ese momento y ante los gritos de Brenda y María, los dos enamorados de esas muchachas corrieron hasta un lugar alejado. Pedro le decía a Lorenzo mientras corrían-“oye Lorenzo, yo estoy aquí haciendo lo mismo que tú…”apenas dijo eso, un lobo lo alcanza y lo agarra la espalda-“largate de aquí Lorenzo”. Éste no le hace caso y se queda mirando. Pedro uno a uno mataba a los lobos, convirtiéndose en uno de ellos. Lorenzo se sube a un árbol para mirar bien la pelea, uno de los lobos se escapa de las garras de Pedro y se dispone a perseguir a Lorenzo subiéndose al árbol. Éste salta del árbol y se dispone a correr-“no te enojes Lorenzo, por favor, ya es más de medianoche, solamente lucharás cuando se presente la persona que andas buscando” pensaba Lorenzo y seguía corriendo, cuando nuevamente se encuentra con un camino sin salida. Estaba frente a frente con ese lobo, cuando Pedro alcanza a éste lobo atravesándole el pecho con sus garras. Éstos dos hombres se miran entre sí como si estuvieran hablando con la mirada, de pronto un grito los desconcentra, ese grito era el de María. Pedro se dispone a buscarla –“no Pedro, contrólate es tu novia…María corre, no salgas…”. Éste no le hacía caso y seguía corriendo, Lorenzo lo perseguía corriendo con todas sus fuerzas, nuevamente cuando mira a los lados ve estos ojos acechándolos. Al llegar a la casa de su novia, ve que Brenda estaba de rodillas gritando y llorando agitadamente, María estaba en el suelo con un pulso muy débil y empapada de sangre. Dos amigos de la familia se ofreció a ayudarlos y se la llevaron inmediatamente a un hospital acompañado de Brenda-“oye, mi amor y tu padre donde ésta?”- “no sé a lo mejor debe estar buscando a su animal por ahí”- “yo iré a buscarlo, tú ve con tu hermana”. Dicho esto se miraron con mucha ternura y un grado de angustia como si estuvieran despidiéndose. –“nos vemos” decía Lorenzo y corrió en busca de Pedro y el padre de Brenda. Don Norberto justamente estaba buscando a su oso llamado Alberto por los alrededores arriesgándose de que lo atacaran los lobos, ve a lo lejos cerca del río un animal tendido en el suelo muerto sin gran parte de su organismo, el viejo supo lo que era y se tapó los ojos quejándose-“no, no, nooo…mi oso Alberto…”. Lorenzo corría rumbo a su casa, al llegar ve su vivienda totalmente destruida, mesas, muebles, sillas, como si un huracán hubiera destrozado todo lo que había a su paso, estaba desordenado. Subió hasta el segundo piso asustado, al entrar a un dormitorio, vio a todos sus amigos muertos junto con Joaquín, José y los demás como si los hubieran tirado como un saco de basura, estaban uno arriba del otro llenos de sangre-“no hay duda, esto es obra de Pedro, maldito…” decía Lorenzo con mucha rabia y salió inmediatamente de su casa. Brenda y los demás ya estaban en el hospital, hablaban de lo ocurrido, y uno le dice a Brenda-“estamos en la fecha en que éstos lobos se revelan, tienes que decirle a tu padre que se muden, vayan donde su madre, por lo menos ella está a salvo” – “gracias, eso lo he estado pensando hace mucho tiempo…y ¿porqué te preocupas por mí tan de repente?” al escuchar esto el muchacho sonrió y bajó su mirada. Lorenzo seguía buscando a don Norberto, lo ve de lejos que entraba a su casa.-“señor Norberto, señor Norberto, espéreme” éste lo ve también no le dice nada y entra pero deja la puerta abierta.-“pero Don Norberto que le pasa? ¿y donde está Manuel?- “se quedó caminando por el bosque, pero está a salvo, pero mi oso, lo encontré muerto tirado a las orillas del río” eso Lorenzo ya lo sabía, ya que era cómplice de tal matanza. –“entiendo su dolor, pero usted tiene que preocuparse más de su hija María” – “¿qué le pasó a mi hija?” – “ella está en el hospital, la atacó Pedro” el viejo Norberto de a poco su cara de tristeza la cambió a una enfurecida diciendo –“¿QUEEE? ¿Y DONDE ESTÁ ESE IMBECIL?…LO VOY A BUSCA…Al decir esto una garra de una gran bestia le agarra el cuello, tirándolo hacia fuera, Lorenzo perplejo escuchaba sin hacer nada como mataban al viejo. Luego ve como tiraban el cuerpo adentro de la casa. Lorenzo ve a su alrededor unos cuernos de plata que tenía como adorno colgado en una pared, lo toma con sus manos y corre hasta el sótano de la casa. Al estar en el sótano, escucha como unas enormes patas de un gran animal caminaban sobre la casa, quebraba y quebraba cualquier cosa que estaba a su paso y salía corriendo del lugar enfurecido. Lorenzo de a poco empezaba a salir de ese sótano y salía también de esa casa para luego ir en busca de Pedro. Luego tras caminar y caminar ve la silueta de Pedro físicamente normal y se dispone a encararlo – “oye imbécil, mírame, ¿por qué mataste a tanta gente inocente en este pueblo?” – “¿qué?, yo no maté a tanta gente como tu dices, solamente a esos malditos lobos…¿y como está Maria?” – “está fuera de peligro…¿pero porqué mataste a Don Norberto?” – “ en eso estás muy equivocado, tu sabes que no es así, yo nunca haría daño a personas que están cerca de mi amada…sabes, es mejor que volvamos a las montañas” – “no, yo nunca volveré” – “¿no?, veo que tu ira te esta dominando, tus ojos ya no son los mismos…vámonos, hazlo por Brenda, hazlo por amor…tu también sabes que tarde o temprano la asesinarás” Lorenzo no tuvo más remedio que callar y escuchar lo que le decía, Pedro tenía razón.-“oye, ¿que haces con ese cuerno de plata en tus manos?”-“esto estaba colgado en la pared de la casa de mi novia, era de don Norberto, por lo menos tendré un recuerdo…oye y tu te vas a ir así como así” – “pero claro, tu sabes que nunca encontraremos al jefe de esos lobos… no te preocupes esas familias saben muy bien como cuidarse…bueno amigo, nos vemos” Lorenzo vio como Pedro se transformaba en un gran lobo blanco y se iba rumbo a las montañas.-“no tengo otro remedio en ir junto con él…nunca te olvidaré Brenda…te amo” dicho esto empezaba a transformarse. Cuando lo estaba haciendo miró a un lado y descubrió a Manuel quién estaba parado escuchando toda la conversación y empezaba nuevamente con su enfermedad.-“de donde saliste?, no te exaltes, por favor, no te exaltes, relájate…” Lorenzo tenía la mitad de su rostro convertido en lobo, trataba por todos los medios no seguir transformándose para ayudar a Manuel, pero no podía, y tampoco podía gritar muy fuerte porque ya no sería él mismo, no quería hacer grandes esfuerzos, cualquier movimiento brusco o gritos lo convertirían. Hasta que Manuel después de tanto quejarse cae al suelo desplomado casi sin vida.-“no…Manuel…no te mueras…por favor…”Lorenzo se sienta sin poder hacer nada, seguía aguantando su transformación, creía que Manuel había muerto. De pronto vio que poco a poco Manuel se movía, Lorenzo se levanta y fue a verlo-“oye Manuel, anda luego a tu casa…por…favor…no…querrías…verme así” Manuel se da media vuelta y le dice “tu tampoco querrías verme así” y se convierte en un gigantesco lobo, mucho más grande que él – “jajaj, no esperabas verme así, ¿sorprendido?… Lorenzo muy asombrado le dice-“no…puede ser, tu eres el jefe…” Manuel le da un tremendo golpe a Lorenzo –“¿cómo pudiste, mataste a mis amigos, al padre de Brenda…y esa enfermedad, no era epilepsia, sino que controlabas siempre tu transformación…lo hubiera sabido antes” Lorenzo igualmente se transforma y comienzan a luchar dándose grandes golpes. Manuel lo toma de los pies y lo tira contra un árbol, Lorenzo se pega en la espalda muy fuerte, éste se levanta y se lanza pero Manuel nuevamente lo toma de los brazos y lo mordía por todos lados de su cuerpo. Lorenzo le pegaba a Manuel, éste solo movía su cabeza por los golpes, Manuel sólo le pego un tremendo derechazo en lo que Lorenzo queda muy adolorido en el suelo y otra vez lo toma de los brazos y lo tira contra unos matorrales –“no te guíes por las apariencias, yo puedo ser muy pequeño pero ahora lo ves, y tu con tu cuerpo escultural no eres capaz de matarme, mi bien dotado amigo…vi como le hacías el amor a la chica más deseada de éste pueblo, la atractiva Brenda, la de enormes pechos y buen trasero, jejejej” Lorenzo no se podía poner de pie por las heridas, pero ve a su izquierda como Pedro venía de vuelta en busca de él, y estaba dispuesto a atacar a Manuel sin saber que era él. Pero Manuel se da cuenta, al darse media vuelta con sus grandes garras y su gran fuerza agarra a Pedro, le saca el corazón y se lo come, Pedro cae al suelo muerto con su mirada perdida hacia Lorenzo, éste se movía arrastrándose hasta un árbol rápidamente sin nada que hacer-“ya no tienes nada más que hacer…alguna última palabra” –“ sí…TE AMO BRENDAAAAA, UUUUUUUUUUUUUUUU…” Manuel empieza a correr en contra de Lorenzo dispuesto a comérselo, apenas salta, Lorenzo se hace a un lado y los cuernos de plata que estaban en el suelo atraviesan el cuerpo de Manuel, en la cuál su cuerpo poco a poco empezaba a normalizarse-“te crees…listo…púdrete en el infierno maldito lobo” cuando muere Manuel, Lorenzo se levanta apenas puede y escucha los gritos de las familias en la cual habían perdido a sus seres queridos por los lobos malignos. Lorenzo-lobo empieza a correr perdiéndose rumbo a las montañas…Al regresar Brenda y también su madre hasta sus casas, ven todo destrozado, y lloraban desconsoladamente al ver a Don Norberto muerto sentado en su sillón favorito-“esto tenía que pasar tarde o temprano” decía la señora Lucía “sí, pero tenemos que sacar fuerzas, para que su nieto nazca muy bien” decía Brenda “sí, ya lo sé”. Venían y venían vehículos, ambulancias, investigaciones, etc. al lugar de los hechos, mientras unas personas limpiaban otros sacaban los cuerpos de los interiores de las casas. Brenda y su madre caminaban hacia la camioneta de unos muchachos quienes eran amigos de la familia. Brenda se da cuenta que Manuel estaba muerto tirado en el suelo, se asombra pero trata de que no se diera cuenta su madre para que no se altere, porque sufre del corazón. Al llegar al automóvil, Brenda se asusta al ver a un gorila sentado detrás, uno de los chicos le dice-“no se preocupe, está bien entrenado para que no haga daño, es bien domestico, Manuel es su dueño”. Brenda solamente miraba al muchacho, no quería decir nada sobre lo que pasó con Manuel, tarde o temprano lo van a saber. En el camino Brenda, su madre y los dos muchachos se sorprendían al ver a sus costados, varias personas desnudas mirándose entre ellos sin saber que lo que les había pasado, Brenda pensaba”creo que eliminaron al príncipe, solamente ahora falta el rey…Brenda después pensaba en Lorenzo-“mi amor, haz lo que tengas que hacer, para que vuelvas a mi lado…te amo”
